Conmemoramos el Día Mundial Contra el Dolor
Todos los seres humanos lo hemos sentido, incluso desde que somos bebés podemos llegar a sentir dolor, una de las experiencias más comunes. Puede ser un dolor de cabeza, de espalda o incluso algo más fuerte pero, cuando un dolor se convierte en un acompañante constante, este deja de ser solo una molestia y empieza a influir en la manera en la que trabajamos, dormimos y nos relacionamos con quienes nos rodean.
¿Por qué hablar del dolor?
Normalizar el sufrimiento físico no debería pasar. Muchas personas piensan que sentir dolor puede llegar a ser «normal” con la edad, el trabajo o el estrés diario. Pero la realidad es otra: El dolor puede ser una señal de alerta que nuestro cuerpo está expresando para prestarle mayor atención. Y sí, hablar de él es sumamente importante para que aprendamos a reconocerlo, conocer sus detonantes e identificar también formas de aliviarlo.
Buscar ayuda: un llamado que cada día cobra mayor importancia
Vivir con dolor no solo afecta nuestro cuerpo, también llega a tocar nuestras emociones y nuestros pensamientos. Sentir dolor puede generar cansancio, ansiedad e incluso depresión y por eso, buscar ayuda profesional es fundamental. Gracias a las consultas médicas a las que asistas y en las que manifiestes estos dolores crónicos puedes llegar identificar diferentes alternativas para diagnosticar las causas y así acceder a tratamientos que mejoren tu calidad de vida.
Aquí dos llamados de atención importantes:
1. Recuerda, es importante que no te quedes callado.
2. No te automediques.
Llevar hábitos sanos puede marcar la diferencia y junto con una consulta médica, existen pequeños cambios en el día a día que pueden ayudar a prevenir y disminuir el dolor:
- Mantén una alimentación balanceada.
- Realiza ejercicio físico.
- Establece horarios regulares de sueño.
- Si identificas que una actividad o alimento generan un dolor, evítalos y manifiestalo en tu consulta médica.
En Salud Total EPS-S diseñamos diferentes programas y contamos con un equipo profesional capacitado para que acompañen a nuestros protegidos en su proceso de diagnóstico, tratamiento y seguimiento. Agenda tu consulta médica en tu IPS de atención primaria más cercana y, una vez inicies y finalices tu tratamiento hazle saber a nuestro equipo profesional el resultado o algún factor adverso que identifiques para tratarlo oportunamente.
El dolor puede ser común, pero no tiene que ser permanente. Reconocerlo, hablar de él y buscar ayuda son pasos clave para recuperar tu bienestar.





