Recomendaciones para prevenir y disminuir la coinfección de VIH
En Salud Total EPS-S te recordamos que vivir con VIH no significa renunciar a una vida activa y saludable. Con tratamiento, controles médicos y algunos cuidados diarios, es posible proteger las defensas del cuerpo y reducir el riesgo de presentar otras infecciones.
Cuando una persona con VIH adquiere otra infección, como tuberculosis, hepatitis o una infección de transmisión sexual, se habla de coinfección. La buena noticia es que muchas de ellas pueden prevenirse.
Toma tu tratamiento contra el VIH todos los días
Los medicamentos para el VIH ayudan a mantener el sistema inmunológico protegido y disminuyen el riesgo de complicaciones.
Tómalos en los horarios indicados y no suspendas el tratamiento sin orientación médica, incluso si te sientes bien.
No esperes a tener síntomas
Algunas infecciones pueden avanzar sin causar señales evidentes durante sus primeras etapas.
Asistir a los controles le permite a todo un equipo médico realizar pruebas para detectar a tiempo tuberculosis, hepatitis, sífilis y otras infecciones.
Protege tu salud sexual
El uso correcto del condón ayuda a prevenir infecciones de transmisión sexual. Además, es importante mantener una comunicación abierta con tu pareja, realizarte pruebas periódicas y consultar ante cualquier cambio o molestia.
Evita compartir objetos que puedan tener contacto con sangre
No compartas agujas, jeringas, cuchillas de afeitar ni otros elementos de uso personal que puedan estar contaminados.
Presta atención a estas señales de alerta y consulta de inmediato con tu equipo de salud si presentas:
- Tos persistente.
- Fiebre frecuente.
- Sudoración nocturna.
- Pérdida de peso sin causa aparente.
- Color amarillo en la piel o los ojos.
- Lesiones, secreciones o molestias genitales.
Cuidarte también es prevenir
Mantener el tratamiento, asistir a los controles médicos, realizar las pruebas recomendadas y adoptar prácticas de autocuidado y protección sexual son acciones fundamentales para reducir el riesgo de coinfecciones y proteger tu salud.
Recuerda: la adherencia al tratamiento y el seguimiento médico periódico son claves para prevenir complicaciones y mantener una buena calidad de vida.





